20150126

¡Políticos, a escena!

LA CANDIDATURA DEL FUTBOLISTA CUAUHTÉMOC BLANCO por el partido Socialdemócrata (PSD) para ocupar en 2015 la alcaldía de Cuernavaca, Morelos, ha causado más revuelo del que nunca en la historia habían ocasionado candidaturas similares en la historia de México.

Esta candidatura ha llevado al extremo de que algunos comunicadores como Chumel Torres, al amparo de la libertad de expresión sobre todo la que se goza en el medio de la Internet cometan, a sabiendas o sin proponérselo, el delito electoral de convocar o inducir a la ciudadanía, en este caso de internautas, a no votar por tal o cual candidato, como consta a partir del minuto 2:12 de El Pulso de la República que conduce Chumel, en su emisión semanal del 26 de enero, donde luego de hacer una descripción y determinadas consideraciones editoriales acerca del tema y la persona remata, diciendo literalmente y señalando con dedo flamígero y retórica dictatorial: “La gente de Cuernavaca no está tan loca como para votar por... ¡No vayan a votar por Cuauhtémoc Blanco, cabrones, eh! ¡No mamen, neta! ¡Neta, neta, eh!... Cuernavaca...”. Y luego, en el minuto 3:31 dice: “¡No vayan a votar por Cuauhtémoc, cabrones, es neta!” para continuar en el minuto 3:41 afirmando: “Desde El Pulso de la República francamente deseamos que esto no suceda, porque si ya con le payasito ‘Lagrimita’ la vida de Guadalajara parece un programa de comedia, Cuernavaca parece el episodio más aburrido de los Supercampeones”.


20141213

Voracidad montaraz

CON MIRAS AL AÑO ELECTORAL PRÓXIMO en México, la "guerra sucia" ya comenzó desde hace semanas y los "bombazos" (me refiero a los mediáticos, aunque no se pueden olvidar los otros, tanto los que ensordecen con su estruendo como los que enceguecen con su dorado fulgor) no se han hecho esperar tanto desde la trinchera del gobierno, el congreso —con iniciativas que pretenden “regular” el derecho de manifestación— como desde las de los partidos políticos, las organizaciones no gubernamentales y los grupos de oportunistas de toda tendencia y factura.

Casos tan dolorosos e indignantes como #Ayotzinapa han pasado a ser el "arbolito de navidad" preferido de los mezquinos intereses de facciones en pugna por el poder o el dinero, y las víctimas han venido a convertirse en los pastorcillos inocentes y humildes que rodean el pesebre del poder con la esperanza de obtener una luz y un ápice de justicia de algún redentor. Bienaventurados los pobres de espíritu, que de ellos será el reino de los sueños democráticos.

Quitando los adjetivos y los sarcasmos, la participación de los jóvenes, muchos de ellos sí efectivamente estudiantes usados para no variar como carne de cañón aprovechando su entusiasmo, su impulsivo hartazgo y su maravillosa capacidad de ensoñación (muchos ya pasamos por esas edades y algunos seguimos fascinados con lo que palpita en nuestro pechos); la participación de los jóvenes, decía, ha sido fundamental para sentar las bases de una conciencia fresca y renovada frente a los acontecimientos recientes y ya históricos que nos afectan. La insistente búsqueda de fincar descrédito en la opinión pública respecto de tal o cual grupo ha sido la estrategia más acusada en últimas fechas. En realidad siempre ha ocurrido, solo que ahora es más evidente, más difundida, más extendida por virtud de las modernas herramientas tecnológicas.